¡Nuestros caballos necesitan ayuda! Han sido un activo para la comunidad ayudando a personas en situaciones de vulnerabilidad, ya sea emocionalmente, físicamente o ambas. Sin ayuda por parte de las instituciones y con el confinamiento no podemos seguir haciendo frente a los costes de su manutención, por favor, necesitamos vuestra ayuda para que nuestros caballos puedan seguir ayudando a gente, más si cabe después de la pandemia.

Si puede, por favor denos una mano; ¡no importa cuanto!

Si puede dar un poco o mucho, cualquier ayuda será muy apreciada; comparta y ayúdenos, y no olvide mirar nuestros paquetes.




En el año 2006 fruto de mi pasión y amor por los caballos empiezo un viaje para arrancar un centro ecuestre de la más alta calidad para ofrecer los mejores servicios tanto para caballos cómo para jinetes; miles de horas, euros, informes y trámites burocráticos después nace PikDame y finalmente en agosto del 2010 los primeros caballos empiezan a entrar en nuestras instalaciones.

Fueron tiempos de mucha ilusión y trabajo, pero ofrecer un servicio de calidad para jinetes y caballos y un nuevo modo de encarar la competición para jinetes jóvenes era todo lo necesario para llevar adelante mi sueño, el equipo Pikdame empezaba a hacerse un lugar y más usuarios estaban interesados en formar parte de nuestro proyecto. Estábamos a plena capacidad; las cosas no podían ir mejor, el negocio florecía… pero había algo, no podía identificarlo en ese momento, todo mi amor y pasión habían desparecido. Era incapaz de conectar con ello.

Corría todo el día para que caballos y clientes estuviesen contentos, cada vez les dedicaba menos tiempo a mis caballos para dedicarle tiempo a caballos que no les venía a ver nadie, que estaban literalmente aparcados en sus boxes de lujo pero que vivían, o mejor dicho sobrevivan en un mundo no echo para ellos, estaban tristes e infelices; mi sueño se había convertido en una pesadilla.
En medio de este mayhem emocional, me planteo cerrar. No podía soportar más ver caballos sin anhelo, sin chispa, caballos con necesidades emocionales y físicas que por más que lo intentaba no conseguía satisfacer. El éxito en el desarrollo de nuestra actividad fue el mayor de nuestros fracasos.

Y es en esa época de malestar y cambios a nivel personal y profesional, un nuevo modo de entender los caballos empezaba a florecer, y con ello un modo nuevo de entender, estar y cuidar a los caballos; Pikdame y Symbiosis empiezan un nuevo proyecto juntos.

Y con la unión, una nueva restructuración de Pikdame tuvo lugar: sacamos las herraduras, e iniciamos un proceso de integración al barefoot para todos nuestros caballos, Hicimos nuevos Paddocks para que todos nuestros caballos pudieran vivir en grupos y al aire libre; y empezamos a rehabilitar y a trabajar nuestros caballos pie a tierra para desarrollar sus cuerpos y mentes para ser montados de nuevo, y de un modo lento pero constante todo empezó a cambiar, caballos que anteriormente tenían problemas de cojera o de comportamiento, empezaron a mostrarse como compañeros maravillosos, colaborativos y disponibles.
La doma para el caballo, no el caballo para la doma. Este era y sigue siendo nuestro lema.

Los años han pasado, y los caballos han progresado muchísimo, se han convertido en auténticos maestros enseñando a nuestros alumnos el auténtico arte ecuestre. También nosotros tanto cómo personas cómo entrenadores hemos evolucionado y cambiado durante estos años, Iris y yo nos enamoramos, y fruto de ese amor hace dos años nos nació una hermosa niña, Valentina.

Las semillas sembradas al inicio de la colaboración Pikdame/Symbiosis están empezando a florecer, también acercándonos a la viabilidad económica del proyecto. Proyectos más éticos y sostenibles empezaban a tomar forma, y entonces también llego el COVID-19 y con su llegada el confinamiento y la partida de nuestro patrocinador principal.

Es por eso por lo que creamos y compartimos está página, necesitamos desesperadamente ayuda en primer lugar para seguir alimentando y cuidando de nuestros caballos. En segundo lugar, para poder seguir pagando las nóminas y los impuestos para continuar desarrollando este magnífico, innovador proyecto no sólo para la comunidad hípica, sino también para todos y cada uno de vosotros que creéis en un modo ético y respetuosos de relacionaros con los animales. Para todos aquellos que creéis en el poder de la colaboración. A todos vosotros a los que gracias a los caballos habéis crecido como seres humanos y habéis sido transformados.

Todos nuestros caballos toman parte en sesiones de terapia, de echo son el pilar sobre el cual las sesiones son planteadas. Cuando la situación provocada por el Covid-19 cobre cierta normalidad de nuevo, nuestros caballos tienen mucho que ofrecer a todo aquel que ha sufrido algún tipo de trauma; duelo por a ver perdido a un ser querido, a ver estado en primera línea cuidando de nuestros mayores en residencias para la tercera edad, doctores y enfermeras, personal sanitario, etc…En estos tiempos difíciles son especialmente necesarios para ayudar a nuestras comunidades a seguir adelante. Cada uno de nuestros caballos está especializado en un área concreta, visitando sus páginas podréis conocer más sobre cada uno de ellos.

(ver mas informacion)

Gracias a todos por vuestra colaboración. Toda aportación representa una gran ayuda para el proyecto. Gracias por compartir y ayudar.

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